El país ya cuenta con 12 unidades, por lo que completó la mitad del paquete que compró a Dinamarca. Algunas de las aeronaves cruzaron el Atlántico siendo piloteadas por militares locales que ya cumplieron con el curso de capacitación. La presencia de la causa Malvinas en el acto
Ya había comenzado a caer el sol cuando, pasadas las 16:00, los cazas surcaron el cielo e hicieron algunas pasadas de exhibición para el público que estaba en el lugar, antes de aterrizar finalmente en suelo nacional.
Las aeronaves las esperaron el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti; los jefes del Estado Mayor Conjunto, almirante Marcelo Dalle Nogare, de la Fuerza Aérea, brigadier Gustavo Valverde, del Ejército, teniente general Oscar Zarich, y de la Armada, almirante Juan Carlos Romay; el embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, y los diputados libertarios Carlos Zapata y Laura Soldano.
El arribo se retrasó unos minutos por algunos problemas meteorológicos que sorprendieron a los pilotos en el sur de Brasil, donde hicieron escala, y norte de la Argentina. A esto se le sumó que uno de los tanqueros se retrasó por falta de documentación, lo que impidió que se aprovechara una ventana de vuelo y los seis F-16 tuvieron que aguardar a la siguiente.
“De todas formas, en el plan original estaba previsto que pudrieran pasar este tipo de cosas y por eso es que se manejaba un espacio de tiempo de llegada y no un horario exacto”, explicó uno de los pilotos que vino desde Dinamarca.
Con esta entrega, el país ya cuenta con 12 de las 24 aeronaves adquiridas por poco más de 300 millones de dólares y el Gobierno analiza la posibilidad de adelantar los dos lotes restantes para completar el programa durante 2027, en pleno año electoral.
Los cazas partieron el 22 de septiembre pasado desde la base aérea de Skrydstrup, en Dinamarca, e hicieron escalas en Zaragoza y Gran Canaria, España, y la ciudad brasileña de Natal, antes de completar el último tramo hacia Río Cuarto.
Durante la etapa más exigente del recorrido, entre las Islas Canarias y el nordeste del país vecino, la formación contó con apoyo de tres aviones cisterna KC-135R de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
El segundo lote está compuesto por cuatro F-16AM monoplaza y dos F-16BM biplaza. Los aviones viajaron junto con un Boeing 737 T-99 Islas Malvinas, encargado de transportar técnicos, mecánicos, repuestos y herramientas, y un KC-130H de la Fuerza Aérea Argentina, que participó en las tareas de respaldo logístico y contingencia.
Algunos de estos aviones estuvieron durante parte del trayecto al mando de pilotos argentinos que ya cumplieron con el entrenamiento, mientras que los otros fueron operados por el personal de la empresa norteamericana Top Aces, que es la que se encarga de la logística y de brindar las capacitaciones y elementos complementarios de este sistema de armas.
Entre los primeros, estuvo el vicecomodoro Guillermo Gustavo Llana, el segundo al frente del programa nacional F-16 Peace Condor, a las órdenes del comodoro Juan Manuel Sosa.
En el hangar, Sosa fue el encargado de presentarle formalmente a Romay las unidades que llegaron en este segundo Ferry, completando así la misión de la que estuvo a cargo.
Al llegar, los pilotos bajaron de los cazas, se quitaron los cascos y se dirigieron a saludar a las autoridades militares y políticas, veteranos e invitados especiales.